El Papa explica que significa el Belén en la carta apostólica ‘Admirabile signum’.

Francisco reivindica esta práctica navideña como parte “del dulce y exigente proceso de transmisión de la fe”

El belén, que san Francisco realizó por primera vez en este pequeño espacio, a imitación de la angosta gruta de Belén, habla por sí mismo. Aquí no hay necesidad de multiplicar las palabras, porque la escena ante nuestros ojos expresa la sabiduría que necesitamos para captar lo esencial.

Ante el belén descubrimos lo importante que es para nuestra vida, a menudo agitada, encontrar momentos de silencio y oración. Silencio, para contemplar la belleza del rostro de Jesús niño , el Hijo de Dios nacido en la pobreza de un establo. Oración, para expresar el “gracias” maravillado por este inmenso regalo de amor que nos es dado.

En este sencillo y maravilloso signo del belén, que la piedad popular ha acogido y transmitido de generación en generación, se manifiesta el gran misterio de nuestra fe: Dios nos ama hasta el punto de compartir nuestra humanidad y nuestra vida. Nunca nos deja solos; nos acompaña con su presencia escondida, pero no invisible. En toda circunstancia, tanto en la alegría como en el dolor, Él es el Emmanuel, Dios con nosotros.

Como los pastores de Belén, aceptemos la invitación a ir a la cueva, a ver y reconocer el signo que Dios nos ha dado. Entonces nuestro corazón estará lleno de alegría, y podremos llevarla donde haya tristeza; estará lleno de esperanza, para compartirla con los que la han perdido.

Identifiquémonos con María, que puso a su Hijo en el pesebre, porque no había lugar en una casa. Con ella y con san José, su esposo, miremos al Niño Jesús. Que su sonrisa, surgida en la noche, disipe la indiferencia y abra los corazones a la alegría del que se siente amado por el Padre que está en los cielos.

Lea integra la carta

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_letters/documents/papa-francesco-lettera-ap_20191201_admirabile-signum.html

El Papa Francisco instituye el ‘Domingo de la Palabra de Dios’

El Papa propone que se instaure un domingo “completamente dedicado” a la Palabra de Dios.

El Papa Francisco instituye el “domingo de la Palabra de Dios”, a través de la Carta Apostólica en forma de Motu Proprio, titulada Aperuit illis, estableciendo que el III Domingo del Tiempo Ordinario esté dedicado a la celebración, reflexión y divulgación de la Sagrada Escritura.

La Oficina de Prensa del Vaticano dio a conocer el nuevo documento en la mañana del lunes, 30 de septiembre de 2019.

El Papa Francisco propone que se instaure un domingo “completamente dedicado” a la Palabra de Dios, “para comprender la riqueza inagotable que proviene de ese diálogo constante de Dios con su pueblo”, expone en las primeras líneas de la carta, compuesta por 15 puntos.

Así, el Santo Padre expresa su deseo de “dedicar concretamente un domingo del Año litúrgico a la Palabra de Dios”, que “nos permite, sobre todo, hacer que la Iglesia reviva el gesto del Resucitado que abre también para nosotros el tesoro de su Palabra para que podamos anunciar por todo el mundo esta riqueza inagotable”.

Lee el Motu Proprio del Papa Francisco aquí.

Actividades de inicio de octubre

El 4 de octubre a las 19:30 horas en la casa parroquial se reanuda el curso bíblico y seguirá en las siguientes fechas:
(4) – 18 de octubre
15 – 22 de noviembre
13 – 20 de diciembre

– A partir del Domingo 6 de octubre comienza el servicio de guardería para los niños durante la Santa Misa de las 13:00 horas

El 6 de octubre comienza el nuevo curso de catequesis para la preparación del sacramento de la confirmación.
Los domingos a las 14:30 horas.

El 8 de octubre a las 19:30 horas en la casa parroquial comienza el nuevo curso de catequesis para la preparación del sacramento del matrimonio y seguirá en las siguientes fechas:
(8) – 15 – 22 – 29 de octubre
12 – 19 de noviembre
3 – 10 – 17 de diciembre